La resina epóxica se forma al mezclar dos componentes: la resina y el endurecedor. Al unirse, la mezcla se endurece y se vuelve una superficie sólida y traslúcida.
Antes de endurecer se le da color con pigmentos —turquesa, azul profundo, celeste, negro, coral— y se pueden encapsular elementos como arena, conchas o piedras.
Esa combinación de color y objetos encapsulados es lo que convierte cada pieza en arte. En este video le mostramos cómo se ve ese momento.
